viernes, 29 de abril de 2011

Veinte y seis

El suelo recorre un sentido descolocado, el viento palpita dentro de mis pupilas, tu piel se asemeja al paraíso del infierno, rasguño tu sombra, pero ella se aleja, buscas ser ecuánime, pero no lo consigues, oh! ven aquí, algún día dije que se hiciera lentamente, ahora ya no estoy siendo, no soy un pañuelo, ni un color, ni un estilo, no soy, he muerto, me he ido, me he hastiado, ¿Por qué ya no quieres ser aquí?, ¿Acaso no te gustó existir?. Que frágil, que fácil, ETERNO. Cuando eres el elegido pero nadie te avisa, HORROR. Que inevitable la lucha.
Satisface a la primavera que mientras tanto yo seguiré lidiando en la faz de mis oscuras calles deshojadas.