Te
retraté un lugar
La cueva
Un espacio certero dónde avanzar
Un espacio certero dónde avanzar
Me enseñaste
a esperar
A decir que
sí, a soñar
Nos entregamos
mil veces
Tú a mí, yo a ti
Tú a mí, yo a ti
En noches de
insomnio nos acompañamos
Y era todo
siempre así
Como un gato
con vergüenza por sentir
Como un
perro sin respuestas por vivir
Y a pesar
que por aquí bien cerquita también llovía
El amor
cubría nuestras cabezas
Y aunque la
distancia impedía tomarte las manos
Las palabras
me ayudaban a rozarte la esencia
No sé cuando
fue que te fuiste
Ni por qué vomitaste el amor entregado
Pero desapareciste, yo ni me enteré
Y te
llevaste cielo, camas, ojos y uñas
Eso sin
contar el pedazo de corazón
Que ni por
si acaso quisiste devolver
Y yo me
pregunto en qué parte de la cueva te perdiste
Para regresar
a buscarte
Porque ciertamente la ausencia
Es tanto más
terrible que el desconsuelo
Aunque a veces también viceversa
Sin embargo, a estas alturas
Quién más me
entristece eres tú ahí muy solo
Porque yo podría
reencontrar consuelo
Y volver a
retratar paisajes, calles y cuevas
Pero a ti, amor, ¿a ti quién te querrá como lo hacía yo?