lunes, 14 de octubre de 2013

¿Amas?

No entiendo por qué me miras así 
con esos ojos de sensaciones nuevas
con esos ojos que opacan cualquier sol
cuando me cuentas que amas
¿Amas?
y yo te pregunto, así como si tuviese experiencia 
Pero, ¿Tomarías su mano si volviera?
¿Te reirías acaso cuando te tocara las orejas?
te harías tiempo o mundo
si el mundo es tiempo, 
¿Qué harías?

¿Escucharías acaso cuando ruegue en la ausencia?
cuando te mire de reojo y te muestre la espalda 
así con esos ojos de huracán, 
de estallido 
¿La seguirías cuando se pierda entre el humo?
aunque no haya humo allá a donde vas
¿Irías y te acurrucarías cerca de su hombro?

Y si te dijera que vende pistolas
que humilla lunas, soles
bolsas de estrellas
que le gusta cuando el cielo grita de tanto llanto
¿La seguirías en el camino?

¿Te reirías un segundo siquiera de la existencia?
cuando ella te mostrara que existir comprende más
que el dolor, la soledad 
y cayeras al suelo, petrificado en el miedo
el pánico de sentir.

¿Le mostrarías acaso las noches de cosmogonías?
que como a jugar a ser dios te la pasas creando
imágenes en el cosmo, inventando el por qué donde no hay respuesta
modificando las virtudes, transformándolas en defecto
¿Le dirías que la divinidad te causa escalofríos?

¿Soltarías su mano cuando se vaya?
Cuando baje la mirada en señal de despedida
y como si la nada fuese inminente, te quebraras 
en lágrimas, temblores ansiosos 

¿Le invitarías a volver a pasear por tu mente?
¿La dejarías quedarse en tu vientre?

No entiendo porqué me miras así 
como si te hubiesen afeado las pupilas
y pálido de furia me vomitas groserías
te ofendes de no sé qué entre mis palabras
y ni me dejas acabar el pensamiento cuando te vas 
reprochando un no se qué en mis ideas

pero como quién se responde a sí mismo
yo termino la retórica
  ... ¿La dejarías quedarse en tu vientre?
claro que lo harías, porque amas. 



sábado, 12 de octubre de 2013

'81

Digamos que estoy
Que me siento mientras balbuceas.
Digamos que no escuché lo que dijiste ayer
Y que me divierten las copas en tu cuerpo
Digamos entonces que te sientes feliz
Por mí y por ti
Y que yo me siento a conversar contigo
Un rato, alrededor del frío.

Imaginemos que no te fuiste ese día
Imaginemos que en vez de irte, viniste
Que llegaste, me besaste las mejillas y
Derramé chocolate,
Que te reíste y me limpiaste con el pecho.

Evitemos pensar que pregunté por la ropa sucia
Pensemos que en realidad las manchas rojas
Me gustaban.

Imaginemos que no me asustas
Que no me asusta pensar que no estarás
Que me gusta el tambaleo cuando llegas,
que lo quiero imitar.

Imaginemos que no me estoy preguntando 
Por qué la mancha en tu camisa llama más tu atención que yo
Por qué los gritos son más fuertes que la compañía
Por qué no me dejas ser menos pequeño,
para burlarme de la realidad y ensuciar mi polera.

Digamos que no te fuiste ese día
Hagamos como que detuvimos el tiempo
Una semana antes, dos meses, cinco años
Que levantaste la cabeza
Que me miraste y al fin me notaste,
Que entonces vaciaste la copa y te sentaste a mi lado
Me tapaste los brazos con tu chaleco
Sonreíste y jugamos a la escoba. 

jueves, 10 de octubre de 2013

Y si tropiezo

Quiero ir a tropezar un rato
Allí donde casi no hay con qué
Voy a ir a tropezar con tus brazos
Con tu pelo o con tus grandes ojos
Y a ver si alcanzo y tropiezo con tu boca.

Pero si lo hago no me sujetes
Porque ahí no hay que detener nada
Aunque choquen cuerpos caídos, muertos
O mucho menos.

Quiero tropezar un rato con tus piernas
Con tus dedos, tu cuello
Y acaso si quieres
Tropiezo también con tu aliento.

Pero si duele no me sanes
Porque ahí no hay que sanar nada
Ni heridas, ni llantos
Ni mucho menos.

Quiero también tropezar con el exilio
Con la fatalidad, el silencio
Déjame un rato y también tropiezo con el miedo
Y te saco la angustia con el choque.

Pero si al final del tiempo
Ahí  justo cuando termine el trastabillo
Tiemblas mientras me caigo
Entonces levántame e invítame a tropezar de nuevo. 

martes, 1 de octubre de 2013

Entonces ven

Los amantes no se cansan de jugar
a escondidas por el callejón oscuro
no se cansan de bailar
de ir y venir, como si de eso valiese la estancia 
la estancia aquí, en la orilla del mar
o quizás en la orilla de la calle
la orilla que los une como falso destino 
como si se quisiesen juntar
como si los amantes realmente se quisiesen amar

los amantes no se cansan de estar
caminan a través de plazas, de lagos
de fríos sueños, de fríos miedos
no se cansan de jugar a que se entienden
de jalarse el cabello 
y besarse la sonrisa 

los amantes no se cansan de imaginar 
no se cansan de volar
de encenderse las mejillas y abrir las compuertas
de mostrar caras enojadas 
a veces tristes
a veces indiferentes
no se cansan de sentir 
como si de eso dependiera 
el cielo 

hay amantes, como tú, que llenan pueblos 
ciudades de llanto
que escuchan, gimen 
amantes como tú, que son abismos 
estrechos, profundos
blancos de nada
y hay otros como yo, que nublan mentes
que ahogan mares y rompen sesos
vacían latas y gritan vida

si nunca nos agotamos
si nunca nos despojamos 
si nunca nos llegase el cansancio que trae consigo
la tormenta
entonces ven.