Hemos
caminado, entre baldosas escondidas en las veredas
Junto a
muchas risas, muchos llantos
En los
lugares más oscuros, cerros y playas
Arena,
tierra y pasto.
Algunas
veces me has tomado de la mano
Y hemos
caminado tres cuadras completas con la vida enlazada
Otras veces
he corrido delante esperando que me tomes de la cintura
O del brazo,
o de la cabeza
Y que me
acerques a ti como si sanaras la tristeza
El otro día
me miraste y me quisiste así, sólo con los ojos
Y me
mantuviste día y tarde tratando de aprender a decir te quiero
Con ojos,
pestañas y pupilas
Y como no
logré decirlo con la mirada
Me dediqué a
hacerlo con los labios
Una vez, dos
veces, te quiero ocho veces
Y aunque sé
haberte convencido al primer intento
Lo repetí hasta que lo vieras incluso con tu pupila derecha
Si creyera
que existe un destino, nos imaginaría juntos
Escondiendo
colillas en la arena,
Escondiendo
caricias en las manos
Tú al lado
mío así bien seguro, con tus dedos abrazados a los míos
Bien fuerte,
como si se nos escapara la vida al separarlos
Me
inyectaría la felicidad en las venas
Te besaría en el pelo, detrás de las orejas
Y en los lugares más oscuros
Y en los lugares más oscuros
Entre cerros y playas
Arena, tierra y pasto.
Arena, tierra y pasto.