Entonces miró al cielo y rezó, entonces miró el suelo y lloró.
había un murmullo de palabras, una lista de deshechos, y entonces lo reconoció.
Estaba ahí, ahí fue cuando lo descubrió y amó, amó tanto, tanto más allá de lo que amaba al mar, de lo que amaba al suelo, de lo que amaba odiar.
Entonces se desbordó y súbitamente murió.
Su corazón se reventó y olvidó, nunca más lo recordó.
nunca más existió.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.