sábado, 8 de octubre de 2011

Las tres de la mañana.

Hoy, cuando vi en mi celular -porque no me gustan los relojes- que eran las doce del día o de la noche o de la mañana -nunca he sabido bien como es- deseé desde lo más entrañable de mi alma que comenzara un día de otoño. Podría ser un día siete o un treinta, de mayo o de junio, no de Abril, porque ese mes trae mala suerte.
Podría ser un día nublado, de esos donde no hace tanto frío y las hojas bailan el canto de las aves de invierno. Podría ser un día donde tuviese cigarrillos en mis bolsillos y música en mi reproductor, para salir a encontrarme con la playa y con la gaviota que siempre espera por mí, aunque todos digan que se mueren luego, yo sé que no es así y que esa gaviota siempre está ahí para escuchar mis pensamientos y para que yo algún día cuando aprenda a dibujar gaviotas, le regale una fotografía.
Podría ser un día donde me encuentre una hoja seca de pura felicidad y cansada de tanto bailar, que quiera que la cambie de lugar y la deje junto a un árbol que esté medio verde, como siempre lo hago con las hojas en esa época. Pero no. Hoy no es otoño y los árboles no se desnudan mostrando sus manos amarillas y cabellos naranja. Hoy no es un día nublado donde mi gaviota esté esperando en el mar para leerme un pedazo de vida cada vez que me mira. No es treinta de junio ni siete de mayo y mucho menos es Abril.
Hoy es una mañana oscura de Octubre, donde las hojas no bailan si no que se esconden entre vestidos verdes para sonrojar a las flores que son tan exigentes y pretenciosas, donde el sol abruma mi cabeza pero me enfría el alma y me viste de gris y me pesa como el acero entre los metales que hay en las calles.
Hoy ya son las tres de la mañana de un día de Octubre, las tres de la mañana de un día de prima-vera, de a-mor, de dul-zura, de s-ol.
Si tan sólo me gustara la dulzura y el amor y la primavera y el sol, si tan sólo pudiese comprender a esas malditas flores caprichosas que hacen que las pobres hojas se disfracen, si tan sólo fuese Octubre, en cuenta regresiva.

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