lunes, 5 de septiembre de 2011

Entre tréboles volví a ver las manos de Tomás
el día iba de la mano con mi alma
pero la felicidad era chiquitita

Cuando veo a Tomás no quiero que se vaya
pero la felicidad es chiquitita

Tomás no existe, he mentido
yo lo inventé y lo enamoré
yo lo vestí y lo desvestí

Tomás no existe para nadie sólo para mi
lo he visto entre verde y azul, con un pañuelo grisáceo
lo he sentido entre manos y uñas
lo he desterrado de mi vientre y de mi luna

Tomás siempre vuelve, menos hoy
porque hoy la felicidad ya no es chiquitita
porque hoy no he secado mis pulmones
porque hoy, hoy no soy interesante.

Tomás no importa si vienes y no me hablas
no importa si vienes y no me miras
sólo quédate a mi lado, con un cigarrillo y una sonrisa
y yo seré feliz, te prometo que seré feliz.

1 comentario:

  1. Después de leer casi todo lo que has publicado en este blog, he llegado a la conclusión de que en tus escritos escondes algo, algo oscuro y a la vez maravilloso que ni siquiera yo se interpretar completamente. Tú también te superas cada día. Eso.
    Atte. Un weón

    PD: me hice un blog solo para comentarte

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.