El cielo caía sobre la noche, estábamos al pie de las estrellas y las contábamos, una a una, hasta que las manos se llenaron de verrugas.
Nos miramos bajo los vestidos de la arena, le sonreímos a su entrepierna que se abría para nosotros, y sin disgusto fuimos en busca de la máquina para coser ideas.
Te dije que la máquina estaba averiada y que necesitaríamos llevarla a un servicio técnico, pero tú siempre eras tan atrevido que quisiste abrirla para ver si algún resto de idea se había atorado entre las piezas del motor.
Cuando vi lo oxidada que estaba quise llorar y abrazarla para que ya no estuviera tan seca, pero tú me dijiste que no lo hiciera, porque si la tocaba iba a oxidarme junto con ella.
Nos quedamos en silencio como si la noche hubiese absorbido nuestras voces hasta que me tocaste la rodilla y me dijiste que traías un chocolate en el bolsillo.
Te miré con grandes ojos de aceituna y dije que conversar contigo se sentía igual a comer chocolate.
Te dije que justo ese no quería comerlo, porque habías dicho que lo traías en el bolsillo, entonces yo había pensado que venía contigo a pasear un rato.
Te reíste de mí y dijiste que los chocolates no salían a pasear, entonces ahí quise llorar de nuevo, eras tan cruel.
Estuvimos allí jugando a reparar la máquina -siempre pendiente de no tocar el oxido para no oxidarnos- hasta que la noche se despidió de mí y tú me dijiste que te irías junto con ella, te dije que lo hicieras para que justamente hicieras lo contrario, pero eras tan obstinado que preferiste irte igual, sólo para verme sentada allí y fotografiarme con tu mirada.
Cuando te fuiste me dio tanto frío, que para calentarme un poco le hablé a la luna que casi dormida se quedaba, pero no me respondió. Entonces el sol me dijo desde una esquina que no había que hablarle a ella luego de haberla ignorado por hablar con un humano.
Me paré entonces para volver a mi casa pensando en que mañana cuando la noche vuelva a despertar a la luna, le hablaré y estaré con ella hasta que se vuelva a dormir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.