sábado, 22 de octubre de 2011

Jalea.

La mayor de ellas dijo que se anidarían en aquel vientre. La menor tenía miedo de revolotear dentro de aquel lugar tan oscuro, las demás sólo querían bailar.
Son las abejas más odiosas que he conocido, pero son tan hermosas que cualquier ciego podría confundirlas con alguna mariposa de tonos otoñales.
Suena el aparato y las abejas murmuran entre ellas que "ha llegado el momento" ejercitan sus alas y voltean de un lado a otro sin dirección fija.
Hay días en que -de puro ocio- se les ocurre hacer miel, entonces toman un poco de sangre y la frotan entre sus delgadas manos, volviéndola tan dulce que hacen que el vientre entero se paralice de felicidad.
Les encanta morder lo que pillan en aquel lugar, nunca habitado por nadie. A veces le conversan a los restos de manzanas o a una que otra pelusa que ha de llegar ahí, sin embargo todos se pierden en el camino, se van sin destino fijo, mas ellas siguen allí, incrustadas en el vientre, haciendo miel y leyendo libros de luna.
Pero no están allí porque sí, cada vez que ven el vientre de donde eran antes, se ponen eufóricas y saltan y gritan pidiendo volver hacia allá, pero les aterra pensar que tienen que salir de aquel acogedor espacio en donde están, entonces sólo se dedican a mover sus diminutas alitas y cantar al unísono de los movimientos de aquel sitio que ven pasar y que a veces suele rozar su nueva morada.
Me aterra pensar que quizás nunca se irán del vientre en donde están. Aunque la miel sabe a rojo intenso, las abejas no entienden que este vientre no es su lugar porque no tiene nada de fantasías para beber y que mañana por la mañana ya no quedarán más libros de luna por leer.


3 comentarios:

  1. Me imaginé abejas en mi estómago, pinchándome :( dueleeeeeee. Sigo odiando más a los perros. Te odio (L)

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  2. Jalea <-- me acordé de algo xD oye me gustó eso de que frotaban la sangre entre sus pequeñas manos y hacías la miel *-*
    son bacanes las abejas, una vez escribí algo sobre una de ellas.
    te quiero mujer, para de dormitar en lenguaje

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  3. malvadas e insanas abejas, que te destruyen invisiblemente desde dentro... me encantó tu interpretación libre de ciertos dichos populares, eso, no tengo elogios de escribiente, asi que te regalo una carita :)

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